martes, 25 de septiembre de 2012

Ezker Anitza-Izquierda Unida explica sus alternativas en el campus de Donostia de la UPV, invitada por Ikasle Ekintza (estudiantes en movimiento).


El miércoles 19 de Septiembre asistimos a una interesante conferencia en Donostia.

Organizada por Ikasle Ekintza y con la colaboración y presencia de miembros de Ezker Anitza-IU Gipuzkoa, el diputado por IU en el Congreso, Alberto Garzón, nos habló de cómo hemos llegado a esta Crisis (estafa que muchos decimos) y cómo realmente existen alternativas reales a las brutales medidas (recortes, en todo caso) que el actual gobierno está tomando.

El moderador y miembro de Ikasle Ekintza, Hugo, fue quien presentó a los ponentes de esta conferencia.

Jon Hernández, Alberto Garzón, Hugo Martín y Mikel Arana durante la conferencia

Jon Hernández, cabeza de lista por Ezker Anitza-IU Gipuzkoa, fue quien tomó la palabra en primer lugar y lo hizo poniendo de manifiesto la importancia de que organizaciones como Ikasle Ekintza existan y luchen activamente por los intereses no sólo de l@s estudiantes, también de l@s docentes , desde una óptica de izquierdas, a pesar de que son pocos, pero muy activos,
Dentro de esta lucha, está la de evitar, la que actualmente tan de moda está, Educación de la Excelencia. Para que tod@s nos entendamos, si tienes dinero, puedes optar a estudiar, si no, olvídate, se te niega el paso a una sociedad estudiantil que se convertirá en elitista y nos devuelve a tiempos ya olvidados.


En contraste con lo que propone el actual gobierno, Jon, y con él el conjunto de Ezker Anitza-IU, defiende una educación Pública, de Calidad y Gratuita, accediendo todo el mundo a la misma y en Igualdad de Condiciones.

Jon Hernández, candidato por Gipuzkoa.


¿Pero como? En un momento en el que parece que nos hemos resignado a sufrir todo tipo de recortes, aumentos de  tasas, privatización de los servicios públicos…
Pasando a la acción, conociendo en que términos hemos llegado hasta esta situación, buscando alternativas, que las hay, y exigiendo el cumplimiento de las mismas en las calles, en el parlamento.

Nos han mentido y siguen haciéndolo. Aquí en Euskadi, es Mikel Arana, Candidato a Lehendakari por Ezker Anitza-IU, quien habla ahora, nos han vendido la crisis y nos han mentido con el dinero público de Gobierno Vasco, llevándonos a la clase obrera a sentirnos culpables por “haber vivido por encima de nuestras posibilidades” y encaminarnos a un rescate inminente que España no podrá afrontar.
Este rescate supondría más recortes, más empobrecimiento y todo para que unos pocos se mantengan, sin que el gobierno se plantee ni siquiera a escuchar las alternativas viables que nos sacarían de esta crisis, pero que no interesan al capital.

                    


Para entender las alternativas existentes, tenemos que hacer un diagnostico de lo que se está haciendo. Tenemos que partir de la base de que la economía no es una ciencia exacta y de que las políticas económicas son ideológicas, al igual que el tipo de sociedad que se quiere. La respuesta es la misma, dependerá de la ideología. Así comienza Alberto Garzón, dejando claro de donde surge la supuesta solución que tanto este gobierno, como el anterior, tiene a la crisis.

e utilizan mal términos económicos al antojo y la conveniencia de quien los pronuncia, como presión fiscal, prima de riesgo, tecnócrata… propiciando el uso de la Doctrina del Shock (vamos, asustándonos a quienes no controlamos de términos económicos como a una servidora)


De hecho, Alberto Garzón ha escrito multitud de artículos tratando de explicarnos a los neófitos en esto de la economía, que tales términos son habituales y no tienen mayor fin que el de explicar ciertas condiciones fiscales, también habituales. Pues bien, estos artículos han sido censurados en muchos medios de comunicación así como en ciertos sindicatos (no conviene que los curritos de a pie sepamos que la prima de riesgo de 500 puntos puede traducirse en un 5% del PIB, producto interior bruto, suena diferente ¿eh? ¡Qué tiempos aquellos en los que los partidos políticos discutían enfervorizadamente por ver quien tenía el PIB más grande! )

Siguiendo con el diagnóstico que Garzón hace, nos descubre que existen diferentes economías capitalistas que entre todas se complementan llegando a una especie de equilibrio. Pero claro, esas diferencias hacen que unas economías estén subordinadas a otras. Las más débiles se sostienen de los créditos que economías más fuertes les conceden, pero cuando no tienen forma de devolverles el “favor” (con jugosos intereses, por supuesto) llegamos a “Merkel, tenemos un problema


La CEE, perdón, Alemania, no está por la labor de perder ni su hegemonía como economía más potente, ni su dinero prestado a países como Portugal, Grecia o España, así que, como un padre autoritario, impone sanciones del tipo “O sacas dinero de las costillas de tus habitantes o te quedas sin recreo en la UE

Para que nos pongamos en situación: Alemania, mejor dicho, las financieras alemanas, prestan un dinero a las financieras españolas, que utilizan ese dinero para concedernos créditos a empresas y personas. Claro, en ese intercambio hay intereses porcentuales de por medio, con lo cuallo que se presta es devuelto con un beneficio. ¿Cómo pagamos? Con nuestros salarios, productos, exportaciones…. Que, por otro lado, han sido limitadas por la propia CEE (Alemania no quiere competidores). ¿Entonces? ¿Cómo quieren que se devuelva nada si no hay medios para hacerlo?

Alberto Garzón, Economista de Attac y Diputado por Izquierda Unida.

Pero la mayor parte de esa deuda, que no se nos olvide, es privada. Ya, pero los curritos habéis vivido del crédito” (¿Cómo? El banco me lo dio tras un exhaustivo examen de mi vida). No hay más que mirar los datos del Banco de España, para ver que del capital prestado, una mínima parte es a personas y normalmente para comprar casa. Lo más grave es que de esa mínima parte, la gran mayoría de los préstamos han sido a gente rica para comprarse su tercera, cuarta o quinta casita. El otro amplio porcentaje del total, ha ido para las empresas

Y de pronto estalla la burbuja inmobiliaria y los bancos se convierten en inmobiliarias con cientos de pisos de familias desahuciadas sin miramientos. Y se empiezan a producir recortes, mermar derechos, socializar la deuda privada y preocuparse por las entidades financieras. Se rompe el círculo de producción: empobreces a la ciudadanía, que deja de adquirir productos y servicios, las empresas cierran, aumenta el paro… entrando así en un círculo vicioso.

Las crisis económicas se traducen en crisis políticas y éstas nos llevan a crisis ideológicas. Y esto es peligroso, porque cuando el capitalismo entra en crisis la solución la encuentra protegiéndose culpando al inmigrante, sindicalistas, elementos que agiten la sociedad.

Podríamos unirnos Portugal, Grecia, España e Italia en un frente común donde prime la protección del ciudadano, superando al sistema capitalista que nos está ahogando.


Pero siempre nos queda la opción de negarnos a pagar la deuda o de hacer que admitan el pago de una parte (recordemos a Argentina, por ejemplo), que, sin duda aceptarían, ya que una parte es más que nada. (Además, en España hay numerosos precedentes de negación al pago de deudas contraídas con otros países.)

Tras el diagnostico de Alberto Garzón, Mikel Arana añade que en el caso de Euskadi, si bien nuestra comunidad autónoma si dispone de la capacidad necesaria para paliar la crisis, no existe una voluntad y no tiene, por si sola, los mecanismos para hacerlo, acogiéndose a la excusa fácil de culpar a otro.

Momentos posteriores a la conferencia.