
Estos hechos muestran una vez más que
la violencia contra las mujeres tiene unas raíces demasiado profundas. Es un
problema estructural, que afecta a todos los aspectos de la vida de las
mujeres, únicamente por el hecho de que somos mujeres. Este caso tiene varios
componentes que agravan aún más, si cabe, lo ocurrido: dispositivos de
grabación, puerta oculta para espiar, incitación al sexo… y la más directamente
afectada por todo esto es una menor.
Y por si ello no fuera suficiente, y
aun contando con antecedentes y una condena previa por hechos similares 6 años
atrás, el autor de todos estos hechos continua en libertad.
Por todo ello condenamos esta nueva
agresión, y exigimos un compromiso real de las autoridades competentes para la
erradicación de la violencia machista. Las manifestaciones y concentraciones de
repulsa están muy bien, pero por desgracia, no son suficientes.
Así mismo, desde la Asamblea de Irun
de Ezker Anitza-Iu animamos a toda la gente de la ciudad a acudir a la
concentración de rechazo ante estos hechos, convocada por Txingudi Antisexista
para este lunes 8 de febrero a las 19:30 en la plaza ensanche de Irun.